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Introducción a la Hermneútica
by John Santiago - Sunday, May 9 2010, 03:13 PM
 
UN CONSEJO



Sea un hermeneuta responsable

1.

Introducción.

Al existir el gran problema de una audiencia que quiere un mensaje a su gusto, y al tener una fuente inmutable que es la Palabra de Dios, es necesario que el que enseña de esa fuente, tome en serio lo que ella dice, lo que significa y como se aplica a una audiencia especifica. A este enseñante es que se le va a llamar hermeneuta responsable, a continuación se mencionaran las tareas que le atañen.
2.

Hacer exégesis.

Una de las tareas del hermeneuta responsable, es que tiene que ser un asiduo lector de la Biblia, de tal modo que pueda encontrar lo ella dice. El tiene que cumplir esta tarea haciendo un estudio profundo de las escrituras la cual se llama exégesis, término que deriva de dos vocablos griegos que juntos dan el significado de mostrar, dar a conocer o extraer enseñanza. Al respecto esta afirmación aclara:


“El propósito principal de esta primera tarea es tratar de alcanzar, hasta donde sea posible, el significado original tal como lo debieron de haber entendido los primeros receptores” 1


Para que este hermeneuta encuentre lo auténtico que la Biblia dice, es necesario la preparación Espiritual primero, luego la aplicación de las reglas y figuras hermenéuticas, al respecto Tomas de la Fuente afirma:


Si reconocemos que el estudio de la hermenéutica es necesario para entender bien la Biblia, podemos ver también que una interpretación adecuada esta al alcance de aquel que quiere esforzarse por aprender sus reglas y ser diligente en su aplicación. Pero requiere que el interprete mismo comience su trabajo siendo preparado para él espiritualmente. 2


Este es el desafío de ser un buen exégeta, una buena preparación espiritual, de tal modo que se tenga una buena teología y posteriormente una buena homilética para comunicar el mensaje a todos los que necesitan. Dennis Mock recomienda lo siguiente:


Debemos declarar delante de la gente lo que dice la Palabra de Dios y permitir que la Palabra de Dios actué por si misma. De ninguna manera: diluya la Palabra de Dios, adultere la Palabra de Dios, se desvíe de la Palabra de Dios.3


Hoy que se vive en un tiempo donde la evangelización y sus métodos interesan mas que la Palabra de Dios y la sana doctrina, se debe buscar el auténtico mensaje por medio de una exacta exégesis, esto afirma Henry Virkler cuando asevera:


La exégesis es la aplicación de los principios de la hermenéutica para arribar a una correcta interpretación del texto. El prefijo Ex (“Fuera de”, “desde”)lleva a la idea de que el interprete está tratando de derivar su interpretación a partir del texto, en vez de leer su significado hacia el texto (eiségesis)4.


3.

Interpretar correctamente.

Esta es la noble tarea para saber el significado de lo que la Palabra de Dios dice, que quiere decir y como la puedo aplicar a mi vida y ministerio.

Todo ministro debe ser buen hermeneuta, de tal manera que extraiga una doctrina correcta por medio de la exegesis, resultando esta en una correcta teología por medio de la hermenéutica, para luego enseñarla y predicarla correctamente con el aporte de la homilética. Dennis Mock al respecto dice lo siguiente:

Sin embargo, para que un pastor pueda enseñar y predicar la Palabra de Dios en forma efectiva, debe volverse un dedicado estudiante de la Biblia, para que sepa lo que dice, entienda su profundo significado y pueda aplicar su verdad. 5


Es pues de esta tarea que se extrae la teología de la Biblia, la misma que es la enseñanza de lo que toda la Biblia declara.

4.

Predicar correctamente.

La predicación es la tercera tarea del hermeneuta, esta es el resultado de la exégesis e interpretación, si se tiene una buena exégesis, se tendrá una buena teología y si se tiene una buena teología se tendrá una buena homilética. Ernest Mosley al respecto comenta:

El proclamador debe permitir que Dios obre en la proclamación... Dios conoce la necesidades de las personas a quienes se les proclama el evangelio. Conoce los recursos y las capacidades del proclamador. También conoce las maneras en las cuales su Espíritu puede usar la proclamación para cambiar vidas. El ministro debería ser un siervo preparado a través del cual Dios puede comunicar su mensaje. Tratar de obligar o forzar a la gente a hacer lo él cree que la Biblia enseña es apropiarse de un papel mayor del que Dios le ha dado. Esta usurpación puede interferir con la comunicación del mensaje de Dios. 6


De esta manera es que el interprete debe responder a la proclamación de la verdad bíblica, dando a conocer un mensaje urgente, responsable y puro, la siguiente aseveración manifiesta esta urgencia:


El ministro efectivo a de descubrir urgente y cuidadosamente la presencia de Dios en su Palabra y proclamarla valientemente, de tal modo que los hombres pueda vivir su presencia en el mundo cotidiano. Esta tarea exige un compromiso disciplinado al tocar la palabra de verdad y la vida de las personas. No podemos darnos el lujo de descuidar ninguna de las dos.8


Concluyendo este tema se ha podido ver la urgencia de la responsabilidad del hermeneuta y, al mismo tiempo, se ha impulsado al cumplimiento de hacer exégesis, tener una buena hermenéutica, y proclamar la Palabra de Dios con una buena homilética.